El palacio fue construido entre los años 1700 y 1775. Está declarado como “Monumento Histórico-Artístico” desde 1962 y protegido como Bien de Interés Cultural. El palacio fue residencia de la familia de Peñaflor hasta 1958, cuando falleció la marquesa viuda y sin descendencia. Ella legó el palacio y todos su bienes para su restauración y puesta en valor, pero esto no se cumplió y se vendió el palacio en 1992 al Ayuntamiento de Écija.
El edificio está situado en la antigua calle de los Caballeros y destaca por sus formas curvas y por la profundidad que crea la fachada. En el segundo cuerpo se abre un balcón que servía para que los Marqueses hicieran sus apariciones públicas. En el figuran pinturas al fresco policromadas, alternando paisajes con arquitectura fingida. Sumado a lo anterior está su excepcional portada barroca y haciendo esquina su mirador. El interior del palacio se organiza en torno a un patio central rodeado por todas las habitaciones de vivienda distribuidas en una planta baja y otra superior.
A pesar de estar catalogado como Monumento Nacional, se inició un proyecto de convertir el edificio en un hotel de lujo, una iniciativa que puso en marcha el último gobierno del PA y PP (1999-2003), y que ha sido frustrado durante el actual gobierno en minoría del PSOE. Ahora, se encuentra abandonado, repleto de materiales de la obra comenzada y sujeto a un preocupante deterioro. No solo eso, además la asociación Amigos de Écija denuncia que "fue lamentable que la empresa encargada de las obras del Salón (otro elemento de Écija de gran interés patrimonial) lo utilizara como almacén donde el trasiego de materiales y maquinaria era una constante" y también "los papeles del s. XVIII pintados a mano están rasgados; cascotes y escombros se amontonan en zonas nobles".
No terminando aquí el escándalo, el Partido Popular ha denunciado tener conocimiento de que se está ofertando piezas catalogadas como contenido del palacio en el mercado negro, tal y como destacaba el portavoz popular, Ricardo Gil Torresano, en el pleno ordinario de julio, donde declaró contar con “información fehaciente de que puede haber una expoliación de elementos” Este es el caso de un macetero barroco, registrado con el número 685 en el catálogo de bienes muebles del monumento.
Actualmente se encuentra en la Lista Roja de Patrimonio por deterioro y abandono del edificio por parte de el Ayuntamiento de Écija, quién además de haber sido multado por no usar la subvención recibida para restaurar el edificio, se saca de la manga excusas para no tener que devolver dicha subvención.
Para terminar os dejo el video confeccionado por la asociación Amigos de Écija donde se ha recopilado extenso material fotográfico que muestra su estado.
http://www.youtube.com/watch?v=H8oFfFtdpa4





